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Preparando para Proclamar el Evangelio de Jesús

Jeffrey Wattles 5/98

¡Piense en todas las razones para estar interesado en la proclamación

del evangelio! Allí existen pasajes apasionantes que exhortan a los

apóstoles y discípulos para hacerlo, pasajes que hablan de la gran

esperanza de nuestro planeta, de un renacimiento espiritual orientado

por maestros basados en Jesús y sus incomparables enseñanzas. Existe

un motivo de obediencia, el impulso de la ambición personal y la

emoción de unirse a un movimiento. Y se da la preocupación para

aquellos que están perdidos y el desbordamiento espontáneo de la

realización de la fe de nuestro maravilloso Padre y nuestro parentesco

entre si, que se afirma no solamente como un hecho que creemos, sino

también como la verdad que nosotros experimentamos. Las buenas nuevas,

impresionantemente buenas y aun noticias, son el centro (corazón) de

la religión de Jesús y aceptar el evangelio, acerca al creyente al

reino del cielo, la familia progresista universal y eterna de los

hijos e hijas leales de Dios.

Si valientemente confrontamos los desafíos de proclamar el evangelio,

se vigorizará todo lo que hacemos. ¿Qué es lo que hay por proclamar?

Aquellos que aspiran revelar la verdad a través de sus vidas,

comprenden que la palabra se anida entre el pensamiento y la acción.

Proclamar no es simplemente levantarse y decir las palabras correctas,

aunque es asombroso descubrir lo que surge en la persona al levantarse

y hablar del verdadero evangelio. En la medida que seamos iluminados

por la adoración y el servicio devoto, nuestras palabras adquieren

mayor calidad de proclamación espiritual. Proclamar es más que

enseñar, puesto que se habla directamente la verdad. "Presentad los

hombres a Dios y como hijos de Dios, antes de hablarles de las

doctrinas de la paternidad de Dios y de la filiación de los hombres"

(1593.0).

Proclamar no requiere que se haga ruidosamente para ser intrépida.

Puede ser suave y silenciosa, pero debe ser más que un comentario

acerca de lo que otros han expresado o escrito. Proclamar lleva

consigo la certeza de un profeta viviente.

La proclamación efectiva requiere tres cosas:

1. Conozca bien el evangelio y como una experiencia personal (por

supuesto, dentro de los límites razonables, crece en forma gradual en

la conciencia de Dios y se requiere todavía de la fe).

2 Comprenda a aquellos con quienes usted se está comunicando.

3 Seleccione métodos apropiados y sea competente (2042.1;1546.1;

1800.2).

El Evangelio

Una buena comprensión del evangelio simple y complejo de Jesús, es

sorprendentemente rara. Ofrezco unos comentarios con referencias de

estudio, con la esperanza que el estudio no sustituirá el logro ni

conducirá a una sobre intelectualización de la proclamación. La

proclamación de Jesús acerca de la paternidad de Dios, revela la

personalidad de un Dios que los judíos ya conocían como el Creador de

los cielos y la tierra y como el Señor la historia. En el contraste

con el concepto de Dios como rey, la paternidad de Dios implica

cercanía en la relación personal y la enseñanza del espíritu interior,

el reino de cielo dentro de sí, lleva el significado inicial de que

Dios se puede experimentar.

Una vez que nosotros verdaderamente encontramos a Dios, encontraremos

un nombre que expresa nuestra relación con la Primera Fuente y Centro

(22.6); el nombre que nosotros damos a Dios "es de poca importancia,

lo significativo es que usted debe conocerlo y debe aspirar ser como

él" (23.3).

Hoy en día existe una gran necesidad de una apreciación expandida del

concepto del Padre como la Primera Fuente y Centro, así como una

necesidad de flexibilidad lingüística. Jesús insistió en la igualdad

de hombres y mujeres (1839.1; 1679.2) y muchas personas están listas

para escuchar que experimentamos el amor maternal y paternal de Dios.

Tales expresiones conservan la verdad esencial de la unidad de Dios,

llamando a Dios a través de la oración en la página 1623:

"Glorioso Padre y Madre, en uno combinado." Jesús simplificó las

cosas: " al predicar el evangelio del reino, estáis simplemente,

enseñando la amistad con Dios. Y esta hermandad atrae por igual a

hombres y mujeres ya que ambos encontrarán en ella aquello que

verdaderamente satisfaga sus anhelos e ideales característicos"

(1766.5). Aquellos con experiencias demasiado profundas para las

palabras no se enredarán en disputa teológica, mas bien promoverán la

tolerancia y buen humor durante esta era de elevada sensibilidad

lingüística--uno de esos problemas que podemos "dejar la resolución

final de esta complicada situación, a la voluntad del Padre" (1532.1).

Entendiendo a Otros

Luego, una palabra acerca de aquellos con quienes nos comunicamos. En

algunos casos, el esfuerzo necesario para entender a otros, es mínimo.

En otros casos, se requiere de la ciencias sociales, un ejercicio de

tolerancia y mucho que escuchar. Pero sobre todo, lo que se necesita

es visión espiritual. El Espíritu de la Verdad está "destinado a vivir

en el hombre y para cada nueva generación, formular nuevamente el

mensaje de Jesús, para que cada nuevo grupo de mortales que aparezca

sobre la superficie de la tierra tenga una versión nueva y actualizada

del evangelio, un esclarecimiento personal y una guía colectiva que

sea una solución eficaz a las siempre cambiantes y variadas

dificultades espirituales del hombre" (2060.6). En la medida que

seamos más conscientes de las dificultades espirituales de la gente,

podremos discernir aun más lo que el Espíritu de Verdad está diciendo.

Tenga en cuenta que Jesús orientó a los primeros apóstoles a través

del estudio cuidadoso de las escrituras de la gente con quienes

estarían trabajando.

¿Cuáles estudios serían comparables para una persona hoy en día en su

situación? ¿Qué, además de las escrituras, necesitaría usted entender?

¿Cómo establecerían los maestros de Jesús la religión como se presenta

en El Libro de URANTIA en relación con el Cristianismo? ¿Tendrán ellos

la sagacidad de Moisés, el pleno entusiasmo espiritual de Pedro y el

ojo de Pablo para el compromiso sensato? ¿Cómo tratarán los

sentimientos de superioridad? ¿Reconocerán que muchos cristianos y

otros más ya están proclamando verdades del evangelio? Hace un siglo

la paternidad de Dios y la hermandad del hombre, era una amplia

formulación popular del evangelio.

En un asunto importante, el equilibrio es necesario. Estos maestros

harán énfasis en las verdades en común--a pesar de las críticas de la

cristiandad contenidas en los documentos--sin necesidad de comprometer

la afirmación del evangelio del Maestro. Es interesante señalar

algunos pasajes, tomados fuera de contexto, donde las enseñanzas de El

Libro de URANTIA se superponen con aquellas del cristianismo: "Las

escrituras son sagradas. . ." (1768.0). La confesión del pecado es

esencial al progreso espiritual (984.8). Jesús es el Mesías, el buen

pastor, la luz del mundo, el agua de la vida, la vid y la verdad, el

camino y la vida. Rechazarlo equivale a rechazar al Padre (1902.4), y

la fe en él es suficiente para la vida eterna (1710-11; 1714.2). Jesús

está construyendo su reino sobre la base de aquellos que reconocen la

naturaleza combinada del Hijo de Hombre y el Hijo de Dios (1747-48),

cuyas congregaciones tienen responsabilidad de "mantener el orden

temporal del reino en la tierra" (1763.0). La muerte de Jesús logró

muchas cosas que su vida no logró (1872.6) y acaso cuando él se

anticipó, exclamó, "Padre sálvame de esta hora espantosa? ¡No! Para

ese propósito he venido a este mundo y aún a esta hora" (1903.6). "Es

totalmente propio hablar de salvación como de redención , si con eso

significáis rehabilitación eterna" (2018.1).

Entender las similitudes no debe, sin embargo, llevar a los maestros a

distorsionar el verdadero evangelio. La práctica de Jesús era hacer

uso de la esencia de las escrituras hebreas, pero sus seguidores

fueron demasiado lejos. Los primeros predicadores cristianos se

equivocaron al tratar de hacer el " esfuerzo por vincular las

enseñanzas del evangelio directamente con la teología judía. . . .

Estas enseñanzas [de la expiación] originadas en el bien intencionado

esfuerzo por hacer que el evangelio del reino resultara más aceptable

para los judíos incrédulos. . . esfuerzos [qué] confundieron y

alienaron a muchas almas honestas de todas las generaciones

subsiguientes (1670.4). A pesar de la gran esperanza de asociar a

Urantia con la cristiandad (2086.2), el evangelio debe ser proclamado

a todo las religiones, a toda la gente, a cada individuo.

Métodos

Jesús mostró que la proclamación artística incluye responder a

situaciones comunes en formas raras (1461; 1474#4), tales como dejar

salir palabras en el trabajo diseñadas a estimular la búsqueda

(1430.2); amplificando la verdad en lo que otros dicen (1456.0);

usando parábolas (1691#3), comprometiendo en servicio social e

impartiendo el evangelio "por varios y diversos métodos" en el curso

del ministerio personal (1460#4). Se requieren talleres y materiales

en esta maestría, pero la experiencia no tiene que esperar. ¡Consagre

una hora a encontrarse con las personas con el propósito de impartir

la verdad de la familia universal y observe lo que pasa!

Jesús insistió a los discípulos y apóstoles que nuestro "amante

ministerio espiritual, iluminando la comunión intelectual, y elevando

el servicio social" no debe permitirse que se desarrolle en la

predicación del evangelio(1931.2). Por supuesto no todos seremos

igualmente activos predicando y no es sabio entrar a predicar antes de

haber experimentado el ministerio personal; pero he escuchado de

estudiantes prominentes negar la predicación como un método apropiado

en la actualidad, a pesar de que Jesús dijo, "La predicación

persistente de este evangelio del reino, algún día traerá a todas las

naciones una nueva e increíble liberación, libertad intelectual, y

libertad religiosa" (1930.6).

Mientras no es necesario tener un entrenamiento específico para hacer

el bien a otros, el entrenamiento ayuda y la misión de representar a

Jesús merece máxima dedicación humana. De todas las clases que he

enseñado, Hablar en Público brindó el beneficio más rápido y más

efectivo a la gran mayoría de estudiantes. En esta actividad, la más

temida universalmente es la muerte, orando por su audiencia desplaza

la preocupación personal. Hoy en día las personas adquieren

entrenamiento de hablar en público, de los libros, universidades,

programas patrocinados por la iglesia y otras organizaciones, como

maestros en brindis que han desarrollado una secuencia efectiva de

asignaciones al hablar. Los seminarios ofrecen entrenamiento pastoral

clínico. Los grupos del estudio pueden centrarse en temas relevantes.

Siguiendo el plan de aprender y hacer (1658.0), uno puede encontrar

muchos foros por ganar experiencia.

El estudio de cómo enseñar y predicar y hacer ministerio, incluye una

amplia gama de principios de cómo relacionarse con otros. Es bueno

agregar esa aceptación del evangelio como una condición normal de

recibir revelación avanzada. Jesús reveló la sabiduría de una ley

universal de crecimiento religioso cuando dijo, " No tratéis de

mostrar las bellezas del templo a los hombres, antes de llevarles al

templo" (1593.0). Precipitaremos en los individuos receptivos, la

confusión de la época, si no distinguimos sabiamente la proclamación

pública del evangelio, de la introducción a El Libro de URANTIA.

Así algunos de aquellos que conocen la religión de Jesús se

comprometen mejor proclamando el evangelio, debido al miedo, al tacto

equivocado, fracasos de liderazgo y falta de entrenamiento. Sin

embargo donde el deseo es supremo, el Maestro orienta hacia formas de

vivencia revelatoria y la proclamación surge naturalmente de vivir.

Permitamos que cada persona llevada apropiadamente dentro de este

enfoque de trabajo, en el carácter exclusivamente espiritual de la

misión, que ejercite recursivamente para ganar entrenamiento adecuado,

proclamar con valor y sabiduría y disfrutar el compañerismo de los

proponentes visibles e invisibles de la más poderoso influencia

transformadora en el planeta.

1. Pueden encontrarse formulaciones esenciales del evangelio en

varios niveles del universo y en épocas planetarias mortales, en las

Partes I-III:

21.1-22.3; 28.7; 72.1; 290.5; 295.2; 388.8; 447.4; 448.1-7; 545.2;

552.5-553.2; 645.8; 747.3-5; 749.4; 839.4; 852.0; 1015-17; 1030.1;

1032.2; 1038.7; 1059.3; 1085.0.

En la IV Parte, yo resaltaría: 1460.6; 1535#8; 15681; 1585.5-86.0;

1590.5; 1593.1,7; 1616.2; 1682.4-5; 1704.5; 1727.1; 1801.1; 1815.2;

1855#4; Papel 170 (1858ff); 1903.4; 1922.4; 1930.1,3; 1931.2; 1963.5;

2017.8-9; 2035.1; 2041.6; 2044.3; 2052.4.



El pináculo de filosofía es asir la unidad en esta multiplicidad.

2. La paternidad universal de Dios se encuentra en: 21.1; 44.3;

640.3-4; 908.5; 587.4-11; 1091.5; 1260.3; 1467.1; 1855#4; 2097.3.

3. La necesidad de flexibilidad lingüística se encuentra en: 69.7;

908.5; 1040.5; 1091.6; 1096.7.

4. La maternidad de Dios y temas asociados se tocan en: 76.0; 79.4;

92.3; 273.11; 368#3; 370.6; Papel 34 (374ff); 419.2; 929.5; 938.6;

1288.4-1289.1; 1471.1; 1533.0; 1922.3.

5. Entender a otros, ver en: 597.4-5; 908.7; 939.2; 998.6; 1090.2;

1098.1-3; 1113.7; 1122.2; 1123.6; 1129.8-1132.5; 1228.3; 1362.7-63.1;

1395.3; 1405.6; 1420.6; 1427.5; 1466.1-2; 1467.4; 1468.3; 1598.3;

1600.2; 1898.4-5; 1899.5; 1946#3; 1955.6; 2075.1; 2076.5;2081.3;

2083-85; 2086.6.

6. Sobre métodos, también considere: 43.2; 1089.11; 1091.6; 1437.2;

1440.3-1441.1; 1442.1; 1465.5-6; 1468.4; 1470.2; 1472.5-73.3;

1520.5-1521.2; 1538.3; 1540.3; 1570#3; 1579#8; 1596.2; 1609.0; 1612#5;

1624.13; 1626.2,4; 1610#3; 1643.3; 1650#4; 1651#5; 1655.2; 1668.2-4;

1670#2; 1672#3; 1678.4-5; 1681.7; 1705.1-4; 1726.0-2; 1758.3-5;

1765#3; 1767.4; 1769#5; 1800#1; 1804#4; 1808.0; 1874#7; 1882.4;

1891.1; 1929#1; 1951.0; 1959.0; 1964.3-1965.2; 1055.2; 2060.3;

2063-67; 2069.3; 2070; 2073.8; 2093.1.

Jesús entrenó cuatro veces a otros para predicar y enseñar

(1533.7;1542.6; 1657-8; 1800.1-2).

Documento presentado por Jeffrey Wattles en Helsinki. Agosto de 1998.

Traducido al español por: Myriam Montañez. Agosto de 1998.